Tensión en el Concejo de Quito: Controversia por la Negación de la Emergencia Vial Tras Tragedia en Caupicho
La mañana del 23 de junio de 2026, el Concejo Metropolitano de Quito vivió una sesión cargada de incidentes y profundas divisiones. La controversia surgió por la propuesta del concejal de oposición Wilson Merino, quien buscaba alterar el orden del día para incluir un debate crucial: la declaración de emergencia vial en la capital, una medida urgente ante la creciente crisis de seguridad en las calles quiteñas.
Un Trágico Impulso: La Petición de Emergencia Vial
Merino argumentó vehementemente que la reciente muerte de un bebé de apenas tres meses, ocurrido en un bus de transporte público en el sector de Caupicho, no era un incidente aislado, sino un reflejo doloroso de la precaria situación vial de la ciudad. Para el concejal, esta tragedia obligaba a las autoridades municipales a actuar con celeridad y contundencia, declarando la emergencia vial para implementar acciones que permitieran reducir drásticamente los accidentes de tránsito y el alarmante número de fallecidos diarios. La seguridad ciudadana en Quito, especialmente en zonas críticas como Caupicho, demanda una respuesta inmediata y efectiva por parte del Concejo Metropolitano.
Rechazo Polémico y la Voz de la Indignación Ciudadana
Sin embargo, a pesar de la gravedad de los argumentos presentados, la mayoría del Concejo, liderada por la bancada del correísmo y sus aliados estratégicos, optó por negar la petición del concejal Merino. La votación se saldó con siete abstenciones y tres votos en contra, sellando el destino de la propuesta y desatando una oleada de frustración y enojo.
Esta decisión provocó la ira y el profundo descontento de los habitantes del sector de Caupicho, quienes se habían congregado en la sala del Concejo esperando una respuesta favorable. Su presencia, marcada por el dolor de la pérdida, se transformó en un enérgico reclamo ante lo que calificaron como una flagrante negligencia por parte de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) y, por extensión, de las autoridades municipales.
En medio de las quejas y los gritos de protesta, algunos ciudadanos no dudaron en calificar de «asesinos» a los concejales que negaron la moción. Otro de los presentes increpó directamente al alcalde Pabel Muñoz, cuestionando su «falta de pantalones para sancionar a la cooperativa» de transporte involucrada en el fatal accidente de Caupicho, exigiendo responsabilidades y justicia.
Tensión en el Hemiciclo: Cruces Políticos y Acusaciones de Violencia
La tensa jornada no se limitó a la interacción con la ciudadanía, sino que escaló a fuertes cruces de palabras entre los propios concejales. Uno de los enfrentamientos más notables tuvo lugar entre Wilson Merino y la vicealcaldesa María Fernanda Racines, quien en ese momento dirigía la sesión y había sido la encargada de anunciar la negativa a la propuesta.
Mientras la vicealcaldesa expresaba su solidaridad con la familia del bebé fallecido, Merino la interrumpió, lo que provocó una tajante respuesta de Racines. «Estoy haciendo uso de la palabra. Compañero, si otra persona está haciendo uso y usted interrumpe es violencia política y de género», le advirtió, elevando la temperatura del debate y poniendo de manifiesto las profundas fricciones internas.
En ese punto crítico, el alcalde Pabel Muñoz hizo su ingreso a la sala y asumió la Presidencia del Concejo, buscando restaurar el orden. Muñoz solicitó respeto para todos los concejales y procedió a dar la palabra a otros miembros del cuerpo colegiado, intentando encauzar la sesión. Sin embargo, la jornada continuó marcada por recriminaciones mutuas, destacándose un nuevo enfrentamiento entre el concejal Merino y el oficialista Wilson Cueva, evidenciando que las heridas políticas en el Concejo de Quito están lejos de sanar.
DnG
