A pesar de la copiosa lluvia que acompañó a San Salvador el sábado 23 de mayo, Alejandro Fernández reafirmó que la noche fue, sin duda, uno de sus mejores conciertos.
Alejandro Fernández Brilla en El Salvador: Un «De Rey a Rey» Inolvidable Bajo el Agua
La Apertura Emocionante: La Voz Eterna de Vicente Fernández
La majestuosa voz de Vicente Fernández, el icónico «Charro de Huentitán», fue la primera en resonar en el imponente Estadio Cuscatlán. A través de una grabación cargada de sentimiento, el legendario ídolo mexicano presentó a su hijo ante miles de asistentes con un afectuoso: «Quisiera que me regalaran un aplauso bien cariñoso para el más pequeño de mis potrillos». Segundos después, Alejandro Fernández, «El Potrillo», apareció sobre el escenario para inaugurar una noche épica, repleta de nostalgia, el inconfundible sonido del mariachi y entrañables recuerdos.
Un Homenaje «De Rey a Rey»: Clásicos que Tocaron el Alma
El concierto, parte de la aclamada gira homenaje De Rey a Rey, arrancó con clásicos inmortales del repertorio de su padre. Temas emblemáticos como «No me sé rajar», «Hermoso Cariño» y «Lástima que seas ajena» encendieron de inmediato al público. Desde los primeros acordes, la audiencia respondió con un entusiasmo palpable, dispuesta a corear cada canción que forma parte indeleble de la historia de la música ranchera.
El Potrillo Agradece a un El Salvador Entregado y Bajo la Lluvia
«Vamos a recordar al viejo hasta el cielo… todos cantando su canción», expresó Alejandro con profunda emoción antes de deleitar con «Estos celos». Luego, se dirigió a los salvadoreños para manifestar su gratitud por la cálida bienvenida. «¡Muy buenas noches El Salvador! ¿Cómo está mi gente? Tenemos mucho rato de no estar aquí, pero lo más importante es que estamos aquí con el homenaje De Rey a Rey. ¡Ha sido uno de los mejores conciertos, al menos de entrada!», exclamó, visiblemente conmovido. «Vamos a hacer de este concierto una gran fiesta mexicana», prometió, antes de continuar con la emotiva «Un millón de primaveras».
@elsalvadorcom 🌧️🎤 A pesar de la lluvia, El Salvador demostró su amor y Alejandro Fernández lo dio todo en el escenario. 🇸🇻✨ Ni el agua pudo detener una noche mágica que se convirtió en el homenaje más hermoso a su padre, Vicente Fernández. Escuchar al público cantar cada canción a todo pulmón bajo la lluvia fue simplemente inolvidable.🤩🎶 @Alejandro Fernández #Concierto #ElSalvador #AlejandroFernández #Viral #Nostalgia ♬ original sound – elsalvador.com
Un Legado Musical Inmarcesible
La velada avanzó con una selección impecable de temas emblemáticos del «Charro de Huentitán» como «De qué manera te olvido», «Decepciones», «La ley del monte», «El cantador», «Mi amigo el tordillo» y «Fue un placer conocerte», manteniendo vibrante el espíritu ranchero que infunde propósito a esta trascendental gira.
Momentos Cumbres y la Resonancia de «Volver, Volver»
Uno de los momentos más emotivos llegó con la sentida «Siempre estoy pensando en ti», seguida por un popurrí que incluyó las entrañables «Qué te vaya bonito» y «Por tu maldito amor». Más adelante, interpretó «Mi ranchito» y «Acá entre nos», canciones que provocaron coros masivos que resonaron en cada rincón del coloso de Monserrat. Entre el público, ondeaban orgullosas banderas de Honduras, Nicaragua y México, reflejando la presencia de fanáticos que viajaron desde distintos países de la región para presenciar el inolvidable espectáculo.
La conexión con la audiencia alcanzó un nivel sublime cuando Alejandro invitó a los asistentes a cantar uno de los himnos más arraigados y representativos de la cultura musical mexicana. «A ver El Salvador… ya se la saben. Yo voy a cantar la frase larga y cuándo yo termine quiero que se escuche fuerte. De aquí hasta el cielo. Que se escuche fuerte y si alguien no está cantando dele un codazo», bromeó con su característico carisma. Entonces entonó: «Y volver, volver…», mientras miles de voces respondieron al unísono con un prolongado «volverrrrrrrrrrrrrrr», antes de dar paso al icónico «El Rey».
Un Viaje por la Trayectoria de «El Potrillo» y Más Allá
El concierto también ofreció un profundo recorrido por la brillante trayectoria solista de Alejandro Fernández. Temas entrañables como «A mi manera», «Estuve», «Hoy tengo ganas de ti», «Qué voy a hacer con mi amor», «Qué lástima», «Te olvidé» y la magistral «Abrázame», popularizada por Julio Iglesias, formaron parte de un repertorio ovacionado. Además, el ‘Potrillo’ rindió un emotivo tributo a otros gigantes de la música mexicana, incluyendo conmovedoras interpretaciones de Joan Sebastian, equilibrando de forma sublime el homenaje a su padre con los éxitos que han marcado su propia e inconfundible carrera.

Un Cierre Espectacular Bajo la «Lluvia Bendita»
La apoteósica recta final del espectáculo incluyó «Tantita pena», «No lo beses», «Las Mañanitas», «Eso y más» y «Sé que te duele», antes de llegar a uno de los bloques más esperados por sus fervientes seguidores. «Te voy a perder», «Canta Corazón», «Me dediqué a perderte» y «Se me va la voz» fueron coreadas de principio a fin con una energía desbordante. Para sellar una noche mágica, Alejandro interpretó «Caballero», «Me está doliendo», «Si tú supieras», «No sé olvidar», «Felicidades», «Mátalas», «Las botas del charro» y la icónica «Como quien pierde una estrella», una de las canciones más representativas de su vasta carrera.
Ni siquiera la persistente lluvia logró dispersar al entregado público. Al finalizar el concierto, el aclamado cantante mexicano agradeció conmovido a quienes permanecieron firmes en el estadio a pesar del aguacero. «Muchísimas gracias, El Salvador, de verdad ¡wow! No tengo más que puro cariño para todos ustedes, por aguantar la lluvia a cántaros. ¡Gracias, los quiero mucho! Es pura agua bendita porque son las lágrimas de mi padre. Dios me los bendiga. Los amo y nos vemos en la próxima», expresó con profunda gratitud antes de despedirse.
Así concluyó una noche memorable en la que Alejandro Fernández no solo repasó los éxitos rotundos de su propia carrera, sino que convirtió el escenario del Cuscatlán en un conmovedor y vivo homenaje al eterno legado de Vicente Fernández, acompañado por sus talentosos mariachis, músicos y coristas, y por miles de voces que cantaron junto a él de principio a fin, bajo una lluvia que solo añadió magia al momento.
DnG
